¿Son los demás responsables de nuestros actos?

19 marzo 2018 / Categoría: Aprendizaje, Educación, naturaleza, Noticias  0 comments
Voy paseando por el campo, se oye el mar de fondo ( me he ocupado de informarme de que ando cerca de la costa). A medida que me acerco a él, el sonido de las olas es más intenso, empiezo a notar cada vez más la fuerza del viento, y siento una gran humedad en el ambiente que podría acabar siendo niebla que me dificultaría percibir elementos en la distancia. Sé que estoy bastante por encima del nivel del mar.  En esos momentos, hago mis cálculos: sigo aproximándome, o me retiro, pues podría ser peligroso. Tomo mi decisión, soy libre de ir más allá o de retroceder.

 

Pongamos que me acerco a pesar de saber que puede haber cierto peligro. Si algo me ocurriera, ¿sería yo responsable, o más bien la autoridad pertinente que no ha puesto un cartel o una valla desanimándome a proseguir mi camino? ¿Qué elijo?

 

¿Es lícito culpar a los demás de las cosas que no salen como nos gustaría?

 

¿Tengo yo elementos de juicio propios que me animen a tomar decisiones, o estoy siempre pendiente de lo que los demás aconsejan, opinan, deducen? Más aún: ¿Estoy delegando asuntos importantes que me conciernen en manos de otros?

 

Si yo anduviera por una calle llena de socavones y hubiera carteles anunciando que no tienen importancia, ¿les haría caso, o tendría  cuidado puesto que mi cerebro está recibiendo señales visuales que indican que puede haber peligro?

 

Y si yo fuera por la avenida tan feliz, y viera indicios de que hay un agujero, ¿me andaría con ojo, por si acaso tropezara y cayera en él. O delegaría mi integridad física a la autoridad correspondiente y seguiría mi camino sin tener esta información en cuenta?
¿Puedo yo en conciencia hacer a los demás responsables de las cosas que yo hago u omito?

 

Estas cuestiones estaría muy bien planteárselas a los chicos desde que son pequeños, siempre a su escala. Sería interesante ponerles en situación y hacerles ver que tienen elección. Por ejemplo: ante esta situación determinada en la que me veo inmerso, ¿ qué puedo y qué voy, o no,  a  hacer?  Siendo más concretos: están pegando a mi amigo. ¿Yo qué hago? Aplíquese a multitud de casos: mis compañeros hacen pellas;  tengo muchos exámenes y hay una fiesta a la que me encantaría ir; tengo que estudiar y no me apetece…

 

Que hagan un juicio de valor y actúen, o no,  en consecuencia. Sabiendo siempre que sea cual fuere la decisión, será en el ejercicio de la libertad  por acción u omisión.

 

Recordemos que los niños siguen nuestros pasos.

 

Recomendación de lectura: “Ética para Amador”, de Fernando Savater.

 

Lluca Salvo
(lluca.salvo@es-coachingeducativo.es)


Deja un comentario

LEGAL

© 2018 es-coachingeducativo.es. Todos los derechos reservados.
Diseño y realización web: Jesús Sanz & Wanagu ed..